Esta posición básica es parte del saludo sentando o Zarei, y además es una posición típica de meditación o atención durante una explicación en el Dojo.
Esta posición se realiza sentándonos sobre nuestras pantorrillas. Las rodillas quedarán ligeramente separadas, en concreto el tamaño de dos puños o poco más de un palmo.
Nuestras manos reposarán con las palmas sobre los muslos apuntando ligeramente hacia dentro y con los codos un poco flexionales, quedando en una postura relajada.
Nuestros pies estarán montados ligeramente uno sobre el otro, en concreto solo las puntas.